SARAY BACHILLER

«El pliegue y la curva sobre la materia»

Artista plástico

Presentación e inauguración exposición el próximo Viernes 4 Febrero 2022 a las 21.00h  Espacio Belleartes. Donoso Cortés 6 10003 Cáceres.

SARAY BACHILLER

«El pliegue y la curva sobre la materia»

Artista plástico

Nacida en aliseda, un pequeño pueblo de Cáceres (Extremadura) situado entre la Sierra del Aljibe y la Sierra de San Pedro será esto influencia inconsciente en nuestra artista y, por ende, en su obra. Formas redondeadas partiendo de estos conjuntos montañosos hasta llegar al entorno urbano en el cual destacan las casas de pueblo un tanto peculiares, nada perfectas donde predomina la curva sobre la línea. No queda atrás el entorno cotidiano el cual será crucial ya que Bachiller crece rodeada de todo tipos de textiles y tejidos: telas de lana, lino, poliéster, algodón, seda, nylon… utilizados por su madre modista para la confección de trajes regionales en los cuales nuestra artista destaca sus pliegues y curvas. A ello se le suma las vivencias de niñez más ociosas junto a su padre en la fábrica de espuma para colchones, esperando ser transportados, donde saltaba, se escondía, retorcía y apretaba el material brindando a nuestra protagonista una experiencia sensorial al tacto única que con los años ha acabado siendo necesaria para comprender sus creaciones.

Saray Bachiller nos presenta en esta exposición “El pliegue y la curva sobre la materia” una investigación entorno a la generación y creación de materiales a través del estudio de los polímeros plásticos en el laboratorio y sus constantes relaciones conceptuales con el estudio teórico – filosófico de la curva, el pliegue y lo pulido. Con ello vislumbramos los primeros pasos de un nuevo lenguaje artístico, partiendo de la propia elaboración de materiales. Diferentes tipos de Látex, siliconas, espumas o positivados de superficies redondeadas en escayola le sirven para apilar, construir y modificar las formas con intención de generar ritmos sinuosos y curvilíneos, pliegues, curvas y dobleces, los cuales implícitamente hablan del dolor, contraponiéndose a lo pulido. En este punto vemos que el tema predilecto de nuestra artista siempre está consciente o inconscientemente presente. “Dolor” en la epidermis del proyecto.

Un nuevo significado se presenta, diferente a los antiguos contextos de pliegues, curvatura y acumulación, recuperando y salvando el olvidado pensamiento filosófico de Deleuze sobre el pliegue en el Barroco, un continuo infinito, dos, los repliegues de la materia y los pliegues del alma. Forma y significación, materia y Ser. Así expone Bachiller tales conceptos en su nueva obra con la cual, además, enfrentar las características imperantes de lo pulido que la sociedad acepta como correctas a causa de la consideración y valor que se le ha dado y da: lo amable, lo positivo, lo suave, cómodo de ver, que no molesta, no hiere y no tiene nada que esconder. Para Bachiller, lo pulido no propone, es y existe sin mayores pretensiones. Ante esto, rompe con la norma canónica de lo pulido: uniforme igual a bello. Ahora lo suave, plegable y lo blando se unen para crear otro lenguaje artístico de lo bello a nivel formal. El pliegue es la contraposición, el pliegue se aleja de la uniformidad, crea caminos, infinitas posibilidades, escapando de la dictadura artística, cultural y social de lo pulido (correcto), el mayor estadio de positividad de los últimos tiempos estéticamente hablando. La curvatura del pliegue invita a la reflexión, a interpelar con la obra y con ello generar una discurso de mayor complejidad. En él encontramos dos realidades distintas, cada una compleja a su manera, realidades contrapuestas como el derecho y el revés o lo saliente y lo entrante. O como Gilles Deleuze explica en su libro “Pliegues. Leibniz y el Barroco” (1989) sus espacios cóncavos son, cada uno de ellos, mundos (mundos culturales, mundos socio políticos…) que conforman una pluralidad, la diferencia.

Texto escrito por Cintia Ferrández Davó.